JEROH MONTILLA, TIBISAY VARGAS, EDGARDO MALASPINA Y ADOLFO RODRIGUEZ

JEROH MONTILLA, TIBISAY VARGAS, EDGARDO MALASPINA Y ADOLFO RODRIGUEZ
ESCRITORES GUARIQUEÑOS

viernes, 18 de agosto de 2017

SOBRE EL DIARIO DE MOSCÚ

16 h · 
Tres años de Amistad con el Profesor Malaspina:
"Cuando uno lee buenos libros, es como tener una conversación con hombres bien educados del pasado.Hasta pudiéramos llamarla una conversación selecta, en la que el autor expresa sólo sus pensamientos más nobles"-Descartes.

No estoy acostumbrado a este tipo de celebraciones, la amistad así como todas las expresiones humanas de afecto, deben celebrarse todos los días, y en esto a Epicuro no hay nadie que le haga sombra, Hegel por ejemplo pensaba que recordar fechas,hechos o sucesos es caer en un burdo romanticismo, sabemos sus razones, pero me voy a atrever a cruzar todos los obstáculos del pensamiento para agradecer mis tres años de amistad con el Profesor Edgardo Malaspina y su libro "Diario de Moscu" por tratarse de un acontecimiento singular en mi formación literaria.
Había asistido a la FILVEN 2011, y por alguna casualidad me tope con el Premio Estefania Mosca 2010: "Diario de Moscu" Vaya casualidad!, "La casualidad cuenta mucho en nuestras vidas por que vivimos por casualidad" nos decía Mark Twain, al leer el libro de Malaspina me encuentro con una prosa diáfana, directa y centelleante, un libro que no solté jamás, por que me cole en el recuerdo de su años mozos cuando fue estudiante en la (UAP). Desde entonces he leído el diario alrededor de cuatro veces, y no dejo de "libar" el néctar de sus paginas, pues cuando no puedo leer el libro de cabo a rabo, en ocasione lo llevo a la casa de la playa para investigar con curiosidad de amistoso espía,sus relevantes anécdotas e impresiones de lo que él ha vivido.
Hay libros que marcan a los hombres! Napoleón una vez vio a Goethe en una fiesta, y fue directamente a saludarle, además de manifestar la emoción por haber encontrado al escritor de "Las cuitas del joven Werther", y con tanta alegría el corso expresó: "lo he leído seis veces". increíble! Habría que imaginarse al autor del Fausto sentirse sorprendido al ver en los ojos del más grande estratega de la historia, sentir la solidaridad que debe manifestar un lector por su autor predilecto, de esos que valoran la obra de arte no importa cuanto tiempo transcurra en el tiempo y el espacio. Es así como expreso mi solidaridad al profesor, al amigo y el autor del Diario de Moscu, por ello vaya mi mejor homenaje para él, pues tres años no son nada, pero significa mucho mientras dure la obra de un hombre. 
Saludos y un eterno abrazo Amigo! 
Salud por la amistad!



lunes, 14 de agosto de 2017

BARRABÁS


BARRABÁS
1
Murió Barrabás, el delincuente que se hizo hombre de bien gracias a la literatura y el amor.
2
En la década de los años cincuenta   y al principio de la de los sesenta del siglo XX fue considerado enemigo público número uno: “Era reo de los delitos de homicidio, atraco, resistencia a la autoridad y porte ilícito de armas de guerra”, afirmaban las crónicas de la época. Reconoció haber cometido más de 400 atracos desde los 13 años de edad.
3
Antes de que los sentenciaran a 28 años de prisión, Rafael Serrano empezó a leer y a escribir. Luego afirmará que el escritor que más influyó en su vida fue Dostoievski.
4
Escribió sobre su vida y las razones por las cuales transitó por el camino del mal, porque como dice Dostoievski, en “Memorias del subsuelo”,  el hombre gusta de contar sus pesares, no sus alegrías.
5
Desde la cárcel conoció a su futura esposa; y así el amor fortaleció sus deseos de corregir su vida para siempre y pagarle a la sociedad con bondad, como en efecto lo hizo.
6
Estuvo en la cárcel sólo 16 años, y salió para quedarse para siempre en San Juan de los  Morros y ganarse el cariño de la gente.
7
Pedro Rafael Serrano Toro llegó  a ser Barrabás, el escritor, el personaje de películas y novelas. El intelectual que se codeaba con escritores de la talla de Miguel Otero Silva y que era invitado para dictar charlas en la Academia Venezolana de la Lengua, el hombre de la cultura popular, el Maestro de los niños, del teatro y de los títeres.
8
Murió Barrabás, el delincuente que se hizo hombre de bien gracias a la literatura y el amor.
Paz a su alma.






martes, 4 de abril de 2017

sábado, 12 de marzo de 2016

sábado, 27 de febrero de 2016

jueves, 1 de octubre de 2015

REMEMBRANZAS DE FAMILIA

REMEMBRANZAS DE FAMILIA

 Edgardo Malaspina







“Remembranzas de familia”, de Daniel Scott, es uno de los mejores libros de genealogía y crónica familiar que he leído.
Jeroh Montilla , en el prólogo, ubica esta obra en la casilla de los saberes sometidos (que muchos llaman “microhistoria”) en contraposición con el saber científico o académico, según lo preconizaba Michel Foucault.  Montilla enfoca su atención sobre las reflexiones del autor  que reflejan “sus antagonismos, sentimientos de culpa  y desesperación por haber asistido a la etapa final de tantos testigos históricos y, muchas veces por pudor familiar de los involucrados, o por descuido o indiferencia juvenil del mismo, haber dejado que el punto final de la muerte le haya cerrado la oportunidad de asomarse, a través de esas viejas voces vacilantes  a una oscura o luminosa etapa del clan familiar”.

El escritor Alí Reyes dijo una vez : “el pasado no tiene importancia. Pero la tendrá a medida que estés más distante de él..”
En efecto, queremos indagar sobre nuestros seres queridos, tener el cuento de sus vidas a través de sus propias palabras, expresarles nuestro cariño, respeto y agradecimiento  precisamente cuando ya no están con nosotros.
El amigo Daniel hace una investigación, objetiva pero cargada de mucho sentimiento, sobre el origen de sus apellidos Scott y Power, cuyas raíces se remontan a los tiempos de la Guerra de Independencia.

El libro es una sucesión  de muchas anécdotas entrelazadas, algunas muy curiosas como la referida al tío del autor, Horacio Scott Power, comunista y ateo hasta las últimas consecuencias: en su lecho de  muerte se negó a recibir a un sacerdote y rechazó una arenga religiosa del propio Daniel  con un seco y muy convincente “a vaina , déjame morirme tranquilo”.

En el mundo del Socialismo Real conocí a muchos marxistas que fueron ateos de toda una vida, y que luego a un paso de la tumba mandaron por un cura y se arrepintieron entre humillantes sollozos: tanto nadar para ahogarse en la orilla. En ese sentido, Horacio me parece un hombre admirable porque se mantuvo en sus convicciones hasta el final de su existencia. Y Dios,  que no debe ser  vengativo ni resentido como cualquier vecino, debe valorar la valentía de los ateos que viven y mueren solos.

Este libro de Daniel Scott es una verdadera cátedra de genealogía viva, un homenaje a la familia y una veneración por el padre.